Ir buscando restaurante cuando tienes hambre es todo un arte. Dominar la técnica cuando Siri sólo te da respuestas de guiri requiere de mucha paciencia. Pero ir caminando por la calle en busca del sitio perfecto – descartando opciones que cada vez se van haciendo más pequeñas -, mirando maps, recomendaciones de Trip Advisor, buscando consejo en Twitter… ¡eso ya es nivel master!

Hay sitios a los que llegas por casualidad y dónde, quizás en otras circunstancias, nunca entrarías. Pero las apariencias engañan, amigos, y hoy os vengo a hablar de Restaurante Maru; restaurante coreano – japonés situado en Calle de la Reina 37, en pleno centro de Madrid.

Por la fachada no podemos decir que es un sitio cuqui-bonito de estilo nórdico, sino más bien un local antiguo que para muchos pasaría desapercibido. Pero entramos y nos sorprende una decoración un tanto peculiar que mezcla el estilo español con el coreano. Probablemente si vais también os cuestionéis qué es ese hueco en medio de cada mesa. Pero vayamos por partes…

crítica gastronomica restaurante maru opinion

De la extensa carta, quizás demasiado para mi gusto (puede que influido por la obsesión que tengo de resumirlo todo) no entenderéis mucho. Pero no os preocupéis, porque los camareros que nos atendieron nos explicaron al detalle cada duda que teníamos y nos recomendaron platos. Y nosotros, que teníamos más hambre que ganas de pensar, nos dejamos guiar.

Para ir entrando en calor empezamos con un pica-pica de kimchi (col fermentada), algas y patata. Y sí, ahí fue donde me volví adicta de repente al kimchi. Con un punto picante, fresquito y crujiente. MUUUUY RICO.

kimchi restaurante maru

Luego llegaron las gyozas de carne (puedes pedir, 4, 6 u 8 unidades) fueron para mi gusto el mejor plato, estaban bien fritas y acompañadas de una salsa muy rica (tan sabrosas que estoy salivando mientras escribo esto).

restaurantemaru_pompombunny_opinion

Seguimos con un pollo con tempura que me esperaba más crujiente, pero al estar glaseado la tempura quedaba en segundo plano. La ración, eso sí, estaba planteada mínimo para Hagrid de Harry Potter.

restaurantemaru_pompombunny1

Y ya para terminar llegó la estrella de la noche, lo que os contaba antes (pero me gusta hacerme la misteriosa) el hueco de la mesa es una especie de plancha donde tú mismo vas cocinando tu propia barbacoa coreana. La nuestra era de ternera y venía acompañada de unas hojas de lechuga, salsa y arroz. En las hojas de lechuga ponías la ternera, junto con la salsa y el arroz y pa’dentro. La carne te la hacías a tu gusto y la verdad es que la cosa tiene su gracia 😛

barbacoa coreana restaurante maru madrid

Rematamos la experiencia con unas trufas de té verde con nata y un postre típico coreano, Mango Pat Bing Su, un granizado de mango, judías rojas, nata y leche condensada (apto sólo para gente a la que le encante el dulce).

trufas te verde restaurante maru

En resumen, por 15-20€ por persona puedes probar un trocito de la gastronomía coreana, quizás no tan popular como la china o japonesa, y ser el rey de las barbacoas. ¿Te apuntas?