La mayoría de aventuras empiezan con un “sí”. Cuando me fui a vivir a Madrid y en junio conocí a Nathi (@viajeradams) supe que era de las mías. Estuvimos toooda la tarde comiendo y hablando de viajes, ¿qué podía ir mejor? Pues que seguimos quedando, y hablando y comiendo y soñando con dar la vuelta al mundo desde ese día.

Hasta que ella me dijo -sabiendo el riesgo que eso comportaba- “¿y si nos vamos de viaje juntas?. Y yo le dije que sí, que teníamos que empezar a mirar.

Podría haberse quedado ahí la cosa, pero a las dos semanas teníamos vuelo (por 40€) y alojamiento (por 30€). Del 10 al 13 de noviembre volábamos a SOFÍA (Bulgaria) y no teníamos ni idea de qué nos íbamos a encontrar allí.

Viernes 10 de noviembre

La primera vez en mi vida que llegué a un embarque ya empezado (sí, soy demasiado previsora y soy la típica que está siempre la primera) fue esta. Además, explorando territorio inexplorado, ya que la puerta de embarque era LA ÚLTIMA de toooodo el aeropuerto (¿media hora andando? + micro-infarto incluido: nos hacen hacer la cola de pasaportes y yo sólo llevaba el DNI. Obviamente, no pasaba nada, ya que Bulgaria forma parte de la UE y con el DNI ya bastaba, pero el susto me lo llevé igual).

Llegamos al aeropuerto de Sofía a las 00:50h, -y después de sortear un taxista que nos quería timar- nos fuimos directas a la compañía que todo el mundo nos había recomendado: OK Taxi. En la pequeña recepción que encontraréis antes de salir del aeropuerto, sólo tenéis que indicar vuestro destino y os asignan un taxi. ¡Es la opción más fiable!

El trayecto hasta nuestro hostal, nos costó 20LB (10€). *El conductor nos intentó ‘hacer la trama’ diciendo que eran 20€, pero sabíamos perfectamente que era imposible porque del aeropuerto a nuestro hostal había 9km. No dejéis que los caza-turistas se aprovechen*

Sábado 11 de noviembre

Los free tour son una manera estupenda de descubrir una ciudad sobre la que no tienes ni idea por un precio módico, ya que tu mismo eliges qué importe darle al guía. Y así empezó nuestro sábado. Nos unimos al Free Sofia Tour, que empezaba a las 11h en el Palacio de Justicia (aunque existe otro turno a las 18h, nosotras preferimos hacerlo por la mañana ya que a las 17h ya anochece) y dura 2 horas. Viktoria fue una guía super amena y simpática (e incluso nos cambió € por LB porque en 3 días se venía a ver a Shakira a Madrid).

Después de hacernos 986543 fotos en la catedral Alexander Nevski, fuimos a comer a The Little Things. Un pequeño restaurante encantador con propuestas sanas, bonitas y baratas.

Aquí os dejo lo que comimos por 6€/persona.

dónde comer en sofia (bulgaria) bueno, bonito y barato

Por la tarde seguimos recorriendo Sofía por nuestra cuenta y después de descansar un poco en el hostal, fuimos a cenar a Hadjidraganov’s, un sito de comida típica búlgara. Donde me quedé con las ganas de probar la sopa de champiñones que sirven en un pan. De nuevo, todo salió por 7€/persona y además, unos señores amenizaron la velada con música tradicional.

Domingo 12 de noviembre

Desde que empezamos a planificar este viaje teníamos claro que queríamos ir al monasterio de Rila, ubicado en plena montaña a 1h y algo de la capital búlgara.

  • En transporte público sólo se puede llegar con un bus que te deja en el pueblo de Rila y sale a las 10:20 de la mañana y vuelve a las 15h. Para llegar hasta el monasterio debes coger un taxi que te lleve hasta allí.
  • También barajamos la posibilidad de alquilar un coche, pero lo pensamos tarde y ya no nos daba tiempo de sacarnos el permiso de conducir internacional (además, allí conducen como locos).
  • Así que… nuestra mejor opción fue levantarnos muy pronto porque el día anterior se nos había olvidado reservar un tour para ir hasta el punto de encuentro de la mayoría de tours y con suerte, coger plazas de última hora.

¡Y así fue! Aunque el señor del mini-bus dijese que no con la cabeza, quería decir que SÍ, que quedaban plazas y que no había problema. En Bulgaria cuando asienten con la cabeza quieren decir que no, y cuando niegan quieren decir que sí. Un lío vamos, pero nosotras nos subimos felices como perdices.

Por 30€ disfrutamos del Monasterio de Rila y la Iglesia de Boyana (patrimonio de la humanidad). Y todo salió redondo 🙂

Cenamos en Made in Blue por 10€/persona. Una casa antigua convertida en restaurante y con una nevera SMEG Rosa palo en la terraza = pa-ra-di-se

Lunes 13 de noviembre

Último día y lo aprovechamos a tope levantándonos pronto. Queríamos hacer fotos pero como la luz no nos convencía mucho, desayunamos en 2 Giraffes Espresso Bar por 5€/persona. Un sitio super cuqui y muy recomendable. El croissant estaba de muerte (y ¡ojo! lo dice una medio francesa).

desayuna en bulgaria por 5 euros

A las 17:40h salía nuestro vuelo, así que sobre las 15h cogimos el metro por 1’60LB hasta el aeropuerto. Como teníamos que ir a la terminal 1, esperamos al shuttle que nos llevaba hasta allí (pasan cada media hora, así que id con tiempo).


En conclusión, Sofía es un lugar poco turístico que me sorprendió mucho mucho. Es barato y perfecto para pasar un fin de semana o como escapada exprés. Iba con pocas expectativas y volví muy contenta. Es verdad que muchas veces os encontraréis con búlgaros “poco simpáticos” por así decirlo, pero la mayoría de gente con la que coincidíamos era muy agradable. El idioma no nos supuso ningún problema y es verdad que la compañía hizo mucho en este caso, ya que nos pasó de todo y nosotras seguíamos riéndonos 😛

Pd: Un saludo desde aquí a nuestro amigo “Dustin” (un americano clavado al de Stranger Things), que la primera noche fue el encargado de cambiarnos de hostal y seguía tocando la harmónica a pesar de nuestro malhumor :’)