Si has llegado hasta aquí es porque te preocupa el planeta y seguro que estás haciendo lo que puedes para salvarlo: reciclar, consumir de forma más consciente, evitar los plásticos, reducir tu consumo de carne, comprar local. Y aún y así, a veces sientes que no es suficiente. Te dejo 10 cosas que puedes hacer para salvar el planeta.

1. Declutering, o cómo deshacerte de lo innecesario

Hay un punto en la vida -que puede ser perfectamente después de ver o leer a Marie Kondo- en el que te entran unas ganas irrefrenables de poner tu casa patas arriba y tirarlo todo a la basura.

Miras a esa camiseta de la que te enamoraste a primera vista y, como con tu ex, llegas a la conclusión de que si no te produce felicidad es que no es para ti. Pero la guardas ahí, por si acaso, porque le tienes cariño. Sé que te va a doler lo que te voy a decir, pero… si dudas es que no es para ti. Así que, quítate la espinita y pasa página.

Marie Kondo, en tu serie te he visto amiga, tus clientes tiran de media 10 bolsas de basura sin remordimientos. Pero, ¿por qué no darle una segunda vida? Tu ex volverá a encontrar a alguien que le quiera y esa camiseta también se merece una nueva oportunidad.

Haz limpieza, pero con cabeza. Dona lo que está en buen estado, lleva a un punto de reciclaje de tejidos lo que no, vende por Wallapop lo que está cogiendo polvo pero a otro puede servirle o dale a tu hermana tu cafetera vieja que tienes desterrada en el trastero.

2. Escoger fibras naturales

Esto es algo en lo que yo no había caído hasta hace poco y que, a raíz de cuestionarme mi consumo y leer más sobre fast fashion, me hizo reflexionar.

Después de deshacerme de todo lo innecesario. Cuando fui consciente de todo lo que tenía y de lo que realmente necesitaba me di cuenta de que no sirve de nada tener 5 camisetas de 7€ si puedo tener 1 buena que me va a durar el triple y que ha sido elaborada de forma justa.

Además de apostar por marcas que hacen las cosas bien, te invito a que intentes que la composición de tus prendas sean fibras naturales. Las tiendas más comerciales están llenas de productos hechos con fibras sintéticas derivadas de petroquímicos que consumen mucha energía durante su proceso de producción. Sin embargo, las fibras naturales son biodegradables, compostables y fácilmente reciclables.

salvar al planeta consejos practicos

Algunas de esas fibras son: algodón orgánico, lino, sisal, cánamo… Hoy en día son fáciles de encontrar y piensa que: además de consumir de una forma más responsable, estarás ayudando al planeta.

3. Conviértete en la loca de las plantas

Vale, puede que este paso para mi haya sido uno de los más complicados. Amo las plantas pero soy una mataplantas oficial. Es difícil que se te muera un cactus, pero no imposible. Lo siento Pinchitos, RIP.

En 1989 la NASA realizó un estudio para ver formas de mantener el aire de su estación espacial limpio y se dieron cuenta de que algunas plantas eliminaban toxinas. Muchas de esas toxinas se encuentran también en nuestras casas debido a las pinturas, plásticos y productos químicos a los que estamos expuestos.

Ver plantitas en casa me hace feliz y si además me purifican el aire, pleno. Estoy aprendiendo a cuidarlas y, aunque me haya llevado algunas plantas por delante en el camino, creo que nos empezamos a llevar mejor. Es cuestión de paciencia. Empieza por un poto. Yo lo tengo desde hace dos años y me ha llegado a durar 2 semanas sin riego en casa (no es broma).

Si eres más experta que yo -pista: no es difícil- otras plantas de interior beneficiosas son: hiedra, ficus trenzado, helecho de Boston… Te aseguro que, además de beneficios significativos en el aire, te harán más feliz. Está demostrado 😛

4. Rutina de belleza respetuosa con el medioambiente

Otro de los 10 consejos para salvar el planeta que te propongo es que adaptes una rutina de belleza más respetuosa con el medioambiente.

  • Cambia tus algodones desmaquillantes desechables por unos reutilizables de algodón o cáñamo que puedes meter a la lavadora sin problema.
  • Usa desodorante en sólido o con productos orgánicos.
  • Si te depilas, dile adiós a las cuchillas desechables y cómprate una como las de tu abuelo. De las buenas que te duran años y años y son de acero inoxidable.
  • Prioriza la calidad antes que la cantidad. ¿Prefieres una crema que te deje siliconas en la piel y por eso te haga un efecto lifting o una que sea natural y con la que notes cambios a largo plazo?

Si piensas que todo lo que te cuento es inviable para ti porque “es más caro que lo convencional”, “no puedo permitirme productos bio”, etc... busca otra excusa 😛 Estos productos muchas veces no son más caros, si no más justos. Duran más, te hacen ahorrar a largo plazo y sabes de donde vienen.

Piensa cuántos discos desmaquillantes desechables te vas a ahorrar si usas los tuyos reutilizables. ¿Mejor una crema que sepas lo que lleva, que 5 con una lista interminable de ingredientes que no entiendes, no?

5. Elaborar un menú semanal

Siéntate, ponte música inspiradora y organiza tu menú semanal. Esto no sólo te ayudará a evitar el desperdicio alimentario si no que también ahorrarás y evitarás caer en pecados innecesarios que todo el mundo comete si va a lo loco a la compra.

Primero, analiza qué tienes en tu nevera y en la despensa e intenta planificar comidas con ello. Luego, piensa en qué necesitas para complementar esas comidas y ¡voilà! Tendrás una lista de la compra optimizada y aprovecharás los recursos que tienes a tu alcance. 

Si lo haces cada semana siempre sabrás qué tienes a mano y qué necesitas. ¡Viva la eficiencia!

6. Ambientar tu casa de forma consciente

Olvídate de los ambientadores químicos para que tu casa (o coche) huelan bien. Entre los componentes de estos productos se encuentran, por ejemplo, formaldehidos, phalatos, terpenos, naftaleno o benceno. Todos nocivos para la salud y el planeta.

Si eres fan de las velas, opta por las de ceras vegetales, las más fáciles de encontrar son las de coco o soja. Muchas de las velas convencionales que puedes encontrar en tiendas como Primark o el bazar de tu barrio están hechas con parafina; un deshecho del petróleo que se tinta sintéticamente y se aromatiza con químicos. Cuando se quema, libera partículas parecidas a las de un coche con motor diesel.

salvar el planeta

También puedes optar por un difusor con aceites esenciales, pero te recomiendo que antes te aprendas un poco las dosis recomendadas y usos de estos aceites. Por muy naturales que sean, son concentrados y si te pasas tampoco estarás haciendo ningún bien.

Otra manera de aromatizar tu hogar es con hierbas aromáticas. Si hay algo que me recuerda a mi abuela, es el eucalipto. Ella siempre tenía en casa y el que me regaló, aún me dura. Guarda ramitas secas de eucalipto, tomillo, romero -o lo que pilles- en bolsas y cuélgalas en el armario para tener un ambientador natural o ponlas en un jarrón bonito y úsalas como decoración. ¡Quedan preciosas!

7. Si sales a tomar algo…

Puede que si te encuentras inmerso en este proceso de cambio y salgas a tomar algo te cueste más encontrar una bebida que cumpla con tus requisitos. Después de un tiempo, te voy a dejar algunos tips para que no se convierta en un suplicio:

Si vas a consumir en el bar/restaurante…

  • Si ves que sirven botellas de plástico, no pidas agua o pide agua del grifo. Muchas veces no la ofrecen pero está disponible. Yo voy siempre con mi botella de agua en el bolso, por si acaso, y si no encuentro ninguna opción en el lugar al que voy, la saco sin vergüenza.
  • La cerveza, si es de botellín, mejor. El vidrio se puede reutilizar infinitamente.
  • Dile adiós a los refrescos, normalmente vienen en latas. Además, no son nada saludables.
  • Si quieres algo refrescante, puedes pedir un té, infusionarlo y pedir un vaso con hielo. En 5 minutos tendrás tu bebida sin azúcar.

Si vas a pedir para llevar…

  • Lleva tu vaso reutilizable. Hay opciones muy bonitas: bambú, vidrio, acero inoxidable… Alrededor de 2’5 billones de vasos de café desechables acaban en el vertedero cada año, tú puedes cambiar eso.

8. ¿Papel de regalo? No vas a volver a comprarlo nunca más

Si algo me llevo de Japón, además de recuerdos increíbles y de unas ganas locas de volver, es la técnica del furoshiki. Un pañuelo de tela cuadrado que se utiliza para envolver regalos. ¡Adiós papel innecesario que acaba en la basura a los 2 minutos!

Esta técnica es reusable (la tela puede servir para otro regalo en cuanto cumpla su función), no genera residuos (puedes usar telas viejas que tengas en casa de sábanas, cortinas o ropa) y evitas, además del papel de regalo, el celo.

papel de regalo eco

 

Otra forma de evitar el papel de regalo es reutilizar papel de envíos online que recibes en casa. Os asombraría lo bonitos que quedan los paquetes con papeles reutilizados y un poco arrugados. ¡Le dan un toque alucinante!

9. Adiós al papel film

El papel film es una de esas cosas que todos tenemos -o teníamos- en la cocina. Por desgracia, no puede ser reciclado debido a la combinación de químicos y resinas que se encuentran en el plástico y que no pueden separarse.

¿Cómo sustituirlo?

  • Papel encerado. Existen alternativas con cera de soja o de abeja y cumple exactamente la misma función. Yo tengo estos de Bechamelydormir hechos de algodón orgánico con cera de abeja y resinas vegetales. Son prácticos y además ULTRA BONITOS.
  • Tuppers de cristal. ¿Tienes sobras? En lugar de ponerle film al plato y guardarlo tal cual en la nevera, pasa el contenido a un tupper de cristal.
  • Tapas de silicona. Una opción que a mi me ha funcionado genial es comprar tapas de silicona de diferentes medidas. Estas se ajustan a la superficie del plato, vaso o lo que sea y conservan los alimentos de la misma forma que el papel film. Por ahora llevo 2 años con ellas y están en perfecto estado.

1o. No te rindas. Juntos podemos salvar el planeta

El camino hacia una vida más consciente puede ser tedioso al principio. Yo recuerdo lo estricta que me volví conmigo misma hasta aprender a frenar un poco. Cuando empiezas, estás tan abrumado con toda la información que quieres cambiarlo todo de ya para ya.

Calma. Por mucho que al principio nadie te entienda, se van a acabar subiendo al barco. Respira hondo y no te agobies. No quieras empezar la casa por el tejado y ves pasito a pasito. Usa lo que tienes y si tienes que cambiarlo porque ya no sirve, compra de forma consciente. ¡No te rindas! Uno nunca deja de aprender.

 

Por eso, si te han servido estas 10 cosas que puedes hacer para salvar el planeta, quizás te sirvan estos 5 consejos para ser más sostenible. ¡Cuéntame cómo lo haces tú! 🙂